Elefante celeste – 2017

En la esquina del terreno de la Universidad de San Martín, 25 de mayo y Rodriguez Peña, lo primero que uno ve al venir desde capital es una escultura de un caballo de color cobre y detrás un moderno edificio. La fachada está terminada pero la obra lamentablemente abandonada por falta de recursos. 

La Gobernadora de la provincia de Buenos Aires declaró «¿Es de equidad que durante años hayamos poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas, cuando todos los que estamos acá sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la Universidad?» 

Cual panelista de televisión, presenta su análisis de la realidad. O quizás es una declaración de principios y una voluntad de deseo. Pareciera estar preparando la cancha.

Los números indican que:

-En la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) el 72% de los egresados era primera generación de universitarios de su familia

-En la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), ubicada en Florencio Varela, el 85% de los estudiantes eran primera generación,

-En la Universidad Nacional General Sarmiento (UNGS), ubicada en Malvinas Argentinas, el 75% de los graduados tenía un padre y el 70% una madre que había finalizado el secundario como máximo nivel educativo, mientras el 86% tenía un padre y 92% una madre sin el nivel universitario completo.

-En la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) un 80% de los casos llegaba al secundario completo como tope, y un 94,2% no poseía estudios universitarios finalizados.

-En la Universidad Nacional de San Martín (UNSaM), eligiendo de los dos padres al que hubiera alcanzado el mayor nivel educativo, en 2015 el 52% no había estudiado más allá de la secundaria, y el 78% no había completado la universidad.

-En la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTref) un 74% de los alumnos era “primera generación” universitaria.

En este contexto, con este ensayo quiero hacer un registro de esta obra interrumpida. Un edificio que es parte de la infraestructura de la educación pública, que actualmente se está deteriorando todo lo construido por la interrupción de la asignación de recursos. ¿Tendrá el triste destino de demolición en unos años?